¿Sabías que los comportamientos alimenticios de tu hijo pueden ser un indicador muy confiable para el diagnóstico de TEA?

¿Sabías que los comportamientos alimenticios de tu hijo pueden ser un indicador muy confiable para el diagnóstico de TEA?

¿Sabías que los comportamientos alimenticios de tu hijo pueden ser un indicador muy confiable para el diagnóstico de TEA?

Como hemos dicho en reiteradas ocasiones, uno de los objetivos de Autism 4 good es dar a los padres información que les pueda servir para detectar algún signo de alerta, pues entre más pronto se tenga un diagnóstico más rápido se puede empezar a actuar. En este post compartimos un estudio muy interesante sobre como algo tan cotidiano como la alimentación podría ser un indicador muy valioso en los primeros años de vida, sobre todo entre el primer y segundo año de edad.

Recordamos a nuestros lectores que nosotros escribimos desde la perspectiva de padres, y que en todo momento recomendamos visitar a los profesionales en caso de tener alguna inquietud o duda, pero es verdad que hemos recibido varias preguntas en los últimos meses de amigos sobre que actitudes deben tener presentes en cuanto al desarrollo de sus hijos y no quisimos dejar pasar la oportunidad para compartir este estos datos.

Según un estudio realizado por la profesora de psiquiatría Susan Mayes del Colegio de Medicina de Penn State las conductas alimentarias atípicas están presentes en el 70% de los niños dentro del espectro autista, esto significa 15 veces más común que en los niños normales, a los que conocemos como neurotípicos. Por lo tanto, si un niño tiene algún comportamiento alimenticio atípico esto no debería pasar desapercibido.

Pero... ¿Qué sería un comportamiento alimenticio atípico?

Pues, para la Dra. Mayes éstos pueden ser:

  • Preferencias de alimentos severamente limitadas.
  • Hipersensibilidad a las texturas o temperaturas de los alimentos.
  • Guardar alimentos en el bolsillo sin tragarlos.

Desde nuestra experiencia con Junior y Elías podríamos incluir:

  • Evitar a toda costa comer algún alimento que no quiera, a pesar de tener hambre.
  • Marcada inflexibilidad a la hora de comer, misma hora, mismo alimento, en el mismo plato con los mismos cubiertos, a la misma temperatura.
  • Algo muy particular de Junior, una fascinación por un alimento en particular “Los doritos”.

Independientemente del TEA, estamos hablando de una etapa de desarrollo en la que los niños y niñas deben tener los nutrientes adecuados para cubrir sus requerimientos, por lo tanto, es indispensable actuar para que a través de ayuda profesional podamos encontrar alguna manera de corregir en medida de lo posible estas conductas.

Como lo menciona el Dr. Keith Williams, que es director del Programa de Alimentación en el Hospital de Niños de Penn State, «Una vez traté a un niño que solo comía tocino y solo bebía té helado», evidentemente un niño no puede consumir solamente estos dos alimentos y mucho menos en un periodo tan crítico de su desarrollo.

La importancia del diagnóstico de TEA es que de tratarse solo de un comportamiento alimentario preocupante y delicado en niños neurotípicos se podrá ir incluyendo alimentos nuevos a sus dietas paulatinamente, pero en el caso de niños dentro del espectro autista, sin ningún tipo de intervención, seguirán siendo igual de selectivos.

En nuestro caso, gracias a los profesionales hemos logrado ir incrementando los alimentos, texturas, temperaturas y es verdad que Elías lo ha recibido mejor, hoy podemos ir a un restaurante y sabemos que algo de la carta se comerá sin duda, sin embargo, con Junior hemos tenido más dificultad para ir incorporando nuevas alternativas, pero cómo muchas de las cosas con el TEA, es un tema de constancia y trabajo. Nosotros estamos prevenidos siempre que viajamos y ya sea con un potito o su comida favorita congelada nos la arreglamos. Mientras tanto seguimos trabajando en casa su “rigidez” alimenticia, variando un poco el entorno/platillos de manera progresiva, nunca mezclando 2 técnicas al mismo tiempo. Siempre implementando 1 solo cambio a la vez.

Para cerrar este post, lo que recomendamos tanto a padres y madres de niños de entre uno y dos años es:

  • Poner mucha atención al comportamiento alimentario de sus hijos.
  • Jamás forzar a comer a los niños algo si no quieren, ya sea por el alimento en sí, su textura, la temperatura, etc.
  • Asegurar que la dieta aporta los nutrientes necesarios requeridos para cada etapa del desarrollo.

Hemos visto que algo tan importante y fácil de observar como la alimentación de nuestros hijos, puede ser un indicador muy confiable a la hora de detectar alguna anomalía en el desarrollo, así que ya lo sabes a poner mucha atención y en caso de tener alguna duda o inquietud ir de inmediato a ver a un profesional.

Os animamos a revisitar nuestro resumen de la charla “Alimentación en niños con TEA” impartida por Isabel Gutiérrez de Deletrea.

Ernesto de Autism 4 good.

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