Después de la tormenta, siempre llega la calma

Programa Hanen

Después de la tormenta, siempre llega la calma

Como un grupo de extraños se pueden convertir en una familia. Nuestra experiencia Hanen.

Cuando nos dieron el diagnostico de los niños puedo decir que nos quedamos con la mente en blanco… No sabíamos que hacer, que esperar, de hecho no sabíamos absolutamente nada sobre autismo. Dentro de todo lo negativo siempre intentamos buscar la parte positiva, y esta era el soporte y orientación de las expertas del equipo Deletrea en Madrid y para nosotros las mejores del mundo. Dentro de sus recomendaciones hubo una que nos cambiaría la vida sin saberlo: El programa Hanen para padres.

Al inicio, no teníamos muy claro si deberíamos ir a un curso lleno de gente que no conocíamos y mucho menos a dos semanas de haber recibido la difícil noticia. Simplemente no teníamos ganas. La indescriptible empatía de su formadora Carmen Monsalve y un buen presentimiento nos hicieron finalmente ir a la primera sesión. Nada perdíamos con probar.

El primer día fue inolvidable, recuerdo perfectamente entrar a una sala con otras 5 parejas que parecían muy amables y mucho más seguros y tranquilos que nosotros. ¿Por qué ellos estaban tan tranquilos y sonrientes? ¿Acaso nos habíamos equivocado de taller? No, se trataba del programa Hanen y todos estábamos ahí con el mismo fin.

Liderados de manera magistral por nuestra líder Carmen todo empezó a cobrar sentido. La diferencia que teníamos con aquellos padres y madres era que ellos estaban mucho más informados que nosotros. Recuerdo que dijimos; míralos hablan con tanto conocimiento que hasta se ven tranquilos, no podemos irnos de aquí sin el teléfono de aquel tipo que se llama Isaac.

En el primer descanso aquellas familias de manera muy amistosa se acercaron a nosotros, estoy seguro que podían sentir nuestra ansiedad, inseguridad y preocupaciones a la distancia. Todos ellos nos empezaron a preguntar sobre los niños, los trámites y las particularidades que solo los padres TEA entenderíamos. Yo no estaba listo todavía para tanta información y por poco me da un ataque de ansiedad ahí mismo.

Después de la primera sesión salimos probablemente con más dudas y nervios pero con la certeza de que aprenderíamos mucho con esas familias, quien mejor que enseñarnos que otros padres que están pasando por lo mismo con la dirección de una extraordinaria profesional y mejor ser humano como Carmen.

Con lecturas, tareas, y mucha práctica de lo aprendido con los niños en casa regresamos a las siguientes sesiones, cada vez era mejor que la pasada. Empezamos a compartir nuestros avances, nuestros miedos, nuestras victorias y empezamos a formar un vínculo muy fuerte. No quiero entrar en muchos detalles sobre el Método Hanen, porque me encantaría que la misma Carmen Monsalve nos compartiera su propio artículo algún día. Solo puedo decir que es un método extraordinario porque hace de Papá y Mamá los principales terapeutas de los niños a través de una guía para construir interacciones y mejorar las habilidades del lenguaje en los niños con TEA.

Programa Hanen

Fueron pasando las semanas y cada vez que nos reuníamos compartíamos los avances de nuestros hijos que eran evidentes. Otra cosa que avanzó fue nuestra relación con todos aquellos padres que venían de todas partes de España, desde Zaragoza por ejemplo. De una primera reunión con caras serias y mucha incertidumbre este grupo paso a ser una pequeña familia que compartía sus logros y preocupaciones de manera muy transparente.

Por cierto las risas y las buenas historias nunca podían faltar.

Debemos confesar que cuando nos graduamos del programa además de tener una muy buena comida, todos queríamos seguir viéndonos.

Gracias a este grupo hemos encontrado muy buenos amigos a los que seguimos frecuentando, con los que compartimos los mismos intereses, preocupaciones y objetivos. Todos logramos formar una pequeña familia que aunque no nos veamos tan seguido como antes, siempre está ahí para apoyar al otro.

Comparto esta historia para invitar a las personas que están pasando por una situación difícil a buscar a personas que compartan su situación, seguramente encontraran mucha empatía, experiencia y consejos que les ayudarán a salir adelante.

Este artículo se los dedicamos a todos ustedes: Pablo, Gema, Isaac, Blanca, Luis, Celia, Álvaro, Vanessa, Andrés, Natalia, Edu y Cintia.

Por ayudarnos cuando más los necesitamos, ahora juntos nos toca ayudar a más padres y cambiar el mundo de nuestros niños.

A Adri, Oli, Adrián, Noah, Conri, Eric, Junior y Elías por ser los guerreros que nos enseñan que nada es imposible.

No podría faltar la mención y agradecimiento infinito a Carmen Monsalve, una persona que hace mejor el mundo y que cambia la vida de la gente.

Ernesto y Jennifer orgullosos padres graduados del programa Hanen generación 2018.

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1 Comment

  • Cintia

    16 diciembre, 2018 - 11:31 am

    Suscribo cada una de vuestras palabras. El curso nos ayudó a empoderarnos y ver a nuestro hijo cómo realmente es. Y ese es el comienzo del todo. El grupo genial, tal como contáis formáis parte de nuestro familia en autismo.

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