Perros y Letras R.E.A.D.

Perros y Letras R.E.A.D. España - Autism 4 Good

R.E.A.D. programa de lectura con perros

En 2013 iniciamos nuestra actividad escolar en España con el programa R.E.A.D., en dos aulas TEA de colegios de Tres Cantos (Madrid).

R.E.A.D. es un programa de lectura con perros, cuyo principal objetivo es la mejora de las habilidades lectoras y el incremento de la motivación hacia la lectura en niños y niñas (aunque hemos visto posteriormente sus beneficios también en adultos). Nuestros primeros alumnos – Javi, Samuel, Marcos, David… - poseían diferentes niveles de comprensión y comunicación con el mundo.

En general, eran alumnos que no tenían una lectura conforme a su edad cronológica. Algunos presentaban frustración, inseguridad y desmotivación, no solo ante la lectura, sino ante otras actividades comunes de la vida escolar, principalmente en aquellas en los que era necesaria una interacción social, una relación con los demás. En cuanto al nivel puramente lector, oscilaba entre la lectura fluida de Marcos y la imposibilidad para leer de David. Una muestra perfecta de lo que puede ser el mundo TEA: amplio, variopinto, diverso… También respecto a sus actitudes o posibilidades comunicativas: Samuel no miraba a Bea (mi perrita “lectora”) ni al resto de los seres vivos, no le interesaban; Javi era un gran observador, locuaz y cariñoso.

Cinco años después de nuestra primera experiencia perruno-lectora en aulas TEA, seguimos en ellas, en colegios de diez provincias españolas.

¿Qué hemos aprendido en este tiempo junto a niños – y alguna niña- autistas?

Perros y Letras R.E.A.D. España

Quizá lo más importante es poder asegurar que el entorno escolar es muy positivo para ellos. Necesitan la relación con sus iguales, aprender junto a ellos, sentirse parte del grupo. Tener amigos y compañeros. Otra enseñanza es comprender su variedad y sus posibilidades de comunicación, que no tienen por qué ser las habituales. Y en este punto es donde hemos comprobado la enorme influencia positiva de los perros para estos niños y niñas, para los que el sentido del tacto o del oído a veces les juega malas pasadas, por exceso o por defecto.

Algunos no quieren o no pueden tocar, otros tienen manipulaciones muy invasivas (el autocontrol también se puede gestionar gracias a los animales). Recordamos a Víctor, qué tan solo hace tres meses no había forma de conectarlo con el mundo, sin contacto visual ni físico, sin comunicación verbal, aferrado a un libro (lee para él) que le servía de escudo frente a todo. Fueron los ronquidos de mi perrita Bea los que hicieron “despertar” a Víctor, que dejó el libro en el suelo, empezó a escuchar y se acercó a acariciarla. Y no ha parado de hacerlo en cada sesión. Sí, en ocasiones la magia existe, y a veces las hadas tienen mucho pelo y ¡¡roncan!!

También hemos aprendido que la empatía no solo es patrimonio de los escolares considerados “normales”. Samuel siempre se fija en la actitud de Bea y él modifica la suya cuando considera que ella lo necesita: cuando le conté que había muerto uno de los mejores amigos perrunos de Bea, no paró de acariciarla y de darle besos. Y la animaba con frases como “Bea, yo te quiero”. Os recuerdo que Samuel era el niño que ni siquiera la miraba, hace cinco años. ¿Magia otra vez? Si, la provocada por el vínculo especial entre Samuel y Bea. A veces nos preguntan sobre el motivo, la razón, el por qué de esta unión excepcional, que hace de puente para iniciar la conexión con los humanos.

¿Por qué los animales pueden abrir el canal de  comunicación entre los niños TEA y el resto de las personas?

Todavía no sabemos la respuesta precisa, científica, concreta. Pero mientras esperamos que la ciencia nos diga exactamente qué ocurre, los perros siguen “haciendo magia” con los niños y niñas TEA. Todo nuestro cariño, respeto y admiración hacia ellos y un abrazo enorme para sus amigos TEA humanos, que hacen que todo sea posible.

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